En los últimos 15 años ha mejorado el pronóstico de la enfermedad, pero según los últimos estudios, el 68% de los pacientes se resigna a vivir con dolor.
Algunos datos sobre el impacto en la calidad de vida de los pacientes con espondiloartritis
“Yo recuerdo prácticamente toda mi vida con dolor constante. Iba a los médicos y me decían eres muy joven, tienes buen aspecto, ponte a hacer deporte… Pero yo decía que algo raro tengo que tener, notaba por dentro que las cosas no iban bien”, asevera María Jesús Urra, paciente de espondiloartritis axial o, como se conoce comúnmente, anquilosante. Empezó a sufrir dolores de columna con tan solo nueve años, y pese a las incansables visitas a médicos, idas y venidas entre especialistas y fisioterapeutas, no le diagnosticaron dicha enfermedad hasta los 37 años.
Este mismo relato lo comparten muchos pacientes de espondiloartritis, una enfermedad que se estima que afecta a medio millón de personas en España y que, sin embargo, tiene un retraso en el diagnóstico de 6 años de media. A María Jesús, tres palabras le cambiaron la vida en una de sus incontables rehabilitaciones: “vete al reumatólogo”.
Las espondiloartritis son un conjunto de enfermedades del tipo inflamatorio -no se producen por desgaste, o por la edad- que afectan principalmente a la columna y las articulaciones de la pelvis, y también a articulaciones las de las piernas, brazos o manos. Su causa no está aún determinada, se sabe que tiene un importante componente genético pero no es lo único que podría desencadenarla.
- Más del 68% de los pacientes afirma haberse resignado a vivir con dolor.
- Más del 50% de los pacientes tiene dificultades para realizar tareas cotidianas como subir escaleras o levantarse de la cama.
- 1 de cada 3 pacientes ha tenido que faltar al trabajo a causa de la enfermedad.
- 1 de cada 6 pacientes manifiesta que afecta a su capacidad de hacer ejercicio.
- El 30% de los pacientes no obtiene mejoría en el dolor a pesar de los tratamientos.
Fuente:el espanol.com


